
Mientras camino a Hades,
Siento el peso de mi cuerpo,
En mi mano un Óbolo para pagar mi ingreso...
El camino esta despejado lo cual acelera mi andar,
Respiro..
Solo me quedan metros para alcanzar la orilla de Aquerontes..
Nadie me espera,
solo desconocidos esperando a sus difuntos...
Yo sabia que llegaría este día pero...
me negué a creerlo..
El tiempo paso muy rápido desde
que me informaron el día de mi deceso...
Recuerdo...
Tardes maravillosas en los juegos de Olimpia...
Fenomenales carreras de cuadrigas que generaban
secreciones adrenalinicas,
hermosos ocasos en Atenas, leyendo a Simónides..
extrañó mi pasar...
mi aquí...
en la puerta del Inframundo
soy observado por Caronte
y olfateado por Cerbero...
ya no existe retorno..
Mi caminar se hace cada vez más angustiante,
como si estuviera pagando mis errores..
Espero mi final..
Comentarios recientes
hace 1 año
hace 1 año
hace 1 año
hace 2 años
hace 2 años